México, grado de inversión: ¿en riesgo?

2026-05-21 07:03:41 - MUNDO


Moody’s Ratings rebajó la calificación crediticia de México de Baa2 a Baa3.

Ocho días antes, el pasado 12 de mayo, Standard and Poor’s revisó de estable a negativa la perspectiva de México.

Ciertamente, ambas calificadoras mantienen a México con grado de inversión, la calificación crediticia con la que, el país que la ostenta, tiene medalla de buen pagador.

Sin embargo, Moody’s y S&P, advierten riesgos y proyectan escenarios de probable degradación crediticia para México.

En sentido contrario, también observan solidez macroeconómica de México y potencialidad en los planes de gobierno.

Pero en la coyuntura, los riesgos pesan más sobre las expectativas positivas.

Las calificaciones crediticias de México, han venido siendo revisadas a la baja y se mantienen en los últimos escalones del grado de inversión.

La cuerda floja

Hay que recordar que mantener el grado de inversión implica mejores condiciones de financiamiento para el gobierno, las empresas y las personas.

México ha gozado el estatus de buen pagador por 26 años consecutivos.

Por ahora, podría decirse que México está caminando peligrosamente, por la cuerda floja.

Está bordeando la frontera entre el grado de inversión y el grado especulativo.

Junk status, pasado reciente

En el pasado reciente, México ya cruzó por el status de grado especulativo, que implica una probabilidad media-alta de incumplir con el pago de sus obligaciones financieras: intereses o capital.

Como consecuencia de las crisis económicas que registró México en la década de los ochentas, cuando se declaró en moratoria o suspensión de pagos de su deuda externa, tuvo calificación en grado especulativo (junk status).

Fue hasta el año 2000, cuando, después de muchos sacrificios y disciplina fiscal, alcanzó el grado de inversión.

Moody’s fue la primera agencia en concederlo, el 7 de marzo del 2000, al subir la calificación de Ba1 a Baa3, el escalón mínimo del grado de inversión.

Justo en el que ahora está, por la degradación que hizo Moody’s, al pasarlo de Baa2 a Baa3.

En días pasados, S&P cambió a negativa su perspectiva, con lo que se coloca en la antesala de una posible degradación crediticia.

Moody’s Ratings, rebajó la calificación crediticia de México y la dejó a un escalón de perder el grado de inversión.

Con las tres agencias calificadoras: Moody’s, S&P y Fitch, México está en el último nivel, de cuatro, del grado de inversión.

Prioridades políticas, debilitan política fiscal

Moody’s, señala con precisión lo que a su juicio, tiene en riesgo a México.

Apunta que prioridades políticas como la soberanía energética y un modelo de gasto redistributivo, han debilitado los pilares y la eficacia de la política fiscal, contribuyendo a déficits mayores y a un deterioro más rápido de los indicadores de deuda de lo previsto.

Hace ocho días, S&P cambió a negativa su perspectiva sobre la deuda soberana de México.

Al día siguiente, el 13 de mayo, cambió a negativa su perspectiva sobre Pemex, CFE y 12 instituciones financieras, BBVA, Banorte, Banamex, HSBC y Scotiabank, entre las más importantes.

Las dudas

Las preocupaciones de S&P son similares a las de Moody’s: bajo crecimiento económico y débil avance en el ajuste fiscal, con reducido margen para el gobierno y potencial crecimiento de la deuda.

Las dos, observan con preocupación el aumento de la deuda pública, que se registra a una velocidad mayor a la esperada, y advierten sobre las presiones fiscales por el apoyo financiero del gobierno a Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad.

También coinciden en la posibilidad de una rebaja en la calificación crediticia de México si se evidencia una consolidación fiscal insuficiente y se debilitan persistentemente los indicadores de deuda.

Moody’s Ratings señala que rebajó la calificación de México porque prevé que la debilidad fiscal sostenida persistirá, por la rigidez del gasto, los bajos ingresos y el apoyo continuo a Pemex.

En consecuencia, diagnostica, el gobierno está limitado para estabilizar la deuda, en un entorno de bajo crecimiento económico.

Perspectiva positiva

Las dos agencias, también prevén la posibilidad de un mejor escenario económico, en caso de que, aumente la inversión, se logre un mayor crecimiento económico, se avance en el ajuste fiscal y la deuda se estabilice.

En síntesis, México mantiene el grado de inversión, pero tiene el reloj en su contra, con un plazo de entre un año y dos para lograr superar las dudas sobre el proceso de consolidación fiscal, el manejo de la deuda y una mayor crecimiento económico, para que se defina si mantiene o no el grado de inversión.

El secretario de Hacienda, Edgar Amador, se ha mantenido en el tono optimista.

Confía en que el Plan México, el Programa de Inversiones en Infraestructura, los cambios regulatorios y las recientes medidas anunciadas por el gobierno federal, harán repuntar la inversión privada y el crecimiento económico.

¿En qué basa tal expectativa el responsable de las finanzas públicas? Es un tema que abordaré en la próxima columna de Ricos y Poderosos.

Ojalá, que el titular de Hacienda logre cuadrar los propósitos con los tiempos. Veremos.

Fuente: google.com