2026-05-19 10:22:42 - MUNDO
Usuarios de redes sociales difundieron información sobre un tratamiento inyectable de acción prolongada para prevenir la infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Las publicaciones aseguran que se trata de una vacuna, que supera la eficacia de las pastillas y que fue aprobado en México. Pero estas afirmaciones son engañosas.
El Cabotegravir (Apretude) no es una vacuna, sino una tratamiento preventivo inyectable que reduce el riesgo de que el virus se multiplique y se propague desde el lugar de infección. Tampoco es más eficaz que las pastillas diarias, solo actúa de forma diferente.
Si bien la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) autorizó el medicamento desde 2025, actualmente no está disponible en el país, de acuerdo con especialistas del sector público y privado.
“México da un paso histórico en la prevención del VIH con la aprobación de Cabotegravir. Esta nueva alternativa de profilaxis preexposición (PrEP) inyectable supera la eficacia de la toma oral diaria, ofreciendo protección total con una aplicación cada dos meses”, menciona una publicación en Instagram que acumula cerca de 9 mil interacciones, 238 comentarios y más de 400 compartidos.
Hasta el 17 de noviembre del año pasado, México acumuló 16 mil 323 casos de VIH, de acuerdo con el Informe Histórico 2025 del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el Sida (CENSIDA). Entre 2015 y 2025, la cifra total ascendió a 187 mil 596 casos. El Estado de México encabezó la lista con 21 mil 83 contagios, seguido de la Ciudad de México con 16 mil 145 casos y Veracruz con 15 mil 642 reportes.
Apretude es el nombre comercial de la inyección de Cabotegravir, usada como PrEP que, de acuerdo con el médico internista e infectólogo con alta especialidad en atención a personas con VIH/SIDA, Álvaro López Iñiguez, no es una vacuna.
Mientras que una vacuna enseña al cuerpo a combatir una infección por varios años, la profilaxis preexposición ―como Cabotegravires― es un tratamiento preventivo combinado y no excluye a la persona de adquirir cualquier otra infección de transmisión sexual (ITS), por lo que el uso del condón sigue siendo necesario.
“La PrEP ayuda a generar una protección previa a las prácticas de riesgo, es decir, para personas que aún no tienen VIH, pero están en riesgo de contraerlo. Puede administrarse mediante pastillas diarias o a través de inyecciones. En México existen dos opciones orales: la combinación de tenofovir disoproxilo con emtricitabina y la de tenofovir alafenamida con emtricitabina; ambas tienen características particulares”, explica en entrevista con El Sabueso, la unidad de verificación de Animal Político.
De acuerdo con el especialista, la PrEP oral que está disponible de forma gratuita actualmente en todas las instituciones del sistema de salud público mexicano ―tenofovir + emtricitabina― sigue siendo la herramienta más accesible. Con adherencia adecuada ofrece una protección superior a 98%. Aun así, solo de 30 mil a 32 mil personas la utilizan en México, una cifra muy por debajo del potencial mundial, según datos del infectólogo.
Las Clínicas Especializadas Condesa (CEC) —centros de salud pública de la Ciudad de México enfocados en la prevención, detección y atención del VIH/SIDA— registraron un incremento de personas que reciben la PrEP: de 7 mil 226 a 17 mil 571, entre el 31 de marzo de 2024 al 30 de junio de 2025.
Los pacientes son incorporados a la PrEP desde las Clínicas Especializadas Condesa-Cuauhtémoc y Condesa-Iztapalapa y otras instituciones gubernamentales: la Unidad de Salud Integral para Personas Trans, el Centro de Investigación en Enfermedades Infecciosas (CIENI) y el Reclusorio Preventivo Varonil Norte, según su sitio oficial.
Eduardo García Castrejón, médico internista egresado del Hospital General Xoco, explica que Cabotegravir es un inhibidor de la integrasa. Es decir, bloquea esta enzima que el virus VIH-1 necesita para hacer nuevas copias de sí mismo en el organismo.
“En caso de exposición al virus, reduce el riesgo de que se multiplique y se propague desde el lugar de la infección. El tratamiento solo se puede dar con receta médica y debe ser prescrito por un profesional sanitario con experiencia en VIH PrEP. Apretude se presenta en forma de comprimidos y como inyección de liberación prolongada”, agrega.
La denominación “acción prolongada” significa que el principio activo se libera lentamente durante varias semanas después de ser inyectado. El medicamento solo debe ser aplicado por un médico y se administra una vez al mes para las dos primeras inyecciones y, posteriormente, cada dos meses.
López Iñiguez aclara que su principal ventaja no radica en un mecanismo de acción más potente que las pastillas orales diarias, sino en la adherencia. Tomar una pastilla diaria representa un reto para muchas personas: olvidos, estigma social, falta de privacidad. Una inyección bimestral elimina esas barreras.
Sin embargo, también tiene sus limitaciones: requiere acudir periódicamente a un centro de salud, no es apta para quienes evitan las agujas, y existe una ventana máxima de siete días para recibir la dosis sin perder cobertura.
“Por ejemplo, debo aplicarme la inyección un 15 de agosto, pero si ya pasó una semana, no va a servir el tratamiento. Un mito es que la profilaxis es por un año, no es así, se va a utilizar todo el tiempo que la persona esté en riesgo”, puntualiza.
Un artículo de 2023 de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) informó que dos estudios habían evaluado Apretude para la profilaxis previa a la exposición. En el primero, se comparó Apretude con una PrEP estándar (tenofovir disoproxil fumarato/emtricitabina) en hombres cisgénero VIH negativos. De las 2 mil 278 personas con Cabotegravir, 12 dieron positivo en las pruebas de detección del VIH-1 durante aproximadamente tres años (153 semanas) después del tratamiento. Esta cifra se contrastó con la de 39 de las 2 mil 281 personas que recibieron el tratamiento habitual.
En el segundo estudio participaron más de 3 mil 200 mujeres cisgénero negativas al VIH y se comparó Apretude con la PrEP estándar. De las pacientes con Cabotegravir, 3 de cada mil 613 dieron positivo en las pruebas de detección de la infección por el VIH-1 al cabo de un año de tratamiento, en comparación con 36 de cada mil 610 de los que tomaron la PrEP habitual.
Una búsqueda en Google con los términos “Cabotegravir OR VIH AND informe Cofepris” arrojó el Primer Informe Quincenal de Ampliación Terapéutica, fechado el 15 de julio de 2025, en el que aparece el medicamento.
Además, el visor de registros sanitarios de la autoridad sanitaria muestra el registro del tratamiento en presentaciones de 400 y 600 miligramos y especifica que la entidad farmacéutica es Glaxo Wellcome, S.A., parte del grupo británico GlaxoSmithKline (GSK).
El Sabueso contactó a la Secretaría de Salud para conocer si el tratamiento inyectable está disponible en alguna unidad médica, pero no hubo respuesta hasta la publicación del texto.
No obstante, ambos especialistas coinciden en que todavía no está disponible en el país. Además, estiman que primero llegará a medios privados, a finales de 2026.
“Se estima que para finales de año esté inicialmente en medios privados, pero en el sistema público no tenemos fecha de cuándo se va a incorporar; el gobierno mexicano tendrá que negociar cómo se incluirá la PrEP inyectable o Cabotegravir en el sistema nacional. La PrEP oral está completamente disponible, desde el Censida se ha enfocado para tener una distribución mayor de profilaxis. Respecto al costo, todavía no tenemos el dato”, comenta Álvaro López.
“No tenemos un costo oficial. Si bien está autorizado por Cofepris, esperamos que entre octubre y noviembre se encuentre disponible para distribución en México”, adelanta Eduardo García.
En tanto, un comunicado de Médicos Sin Fronteras (MSF), publicado el 26 de febrero de 2026, dio a conocer que en Estados Unidos, el Cabotegravir de acción prolongada (CAB-LA) tiene un precio de 3 mil 700 dólares por vial (aproximadamente 63 mil 744 pesos) o 22 mil 200 dólares por persona al año/seis aplicaciones (382 mil 464 pesos).
Cabe destacar que Apretude está autorizado para adultos y adolescentes que pesan al menos 35 kilogramos y corren un alto riesgo de infección.
Los especialistas también hablaron sobre otra alternativa: el Lenacapavir, medicamento que ya fue autorizado en Estados Unidos y que permanece en evaluación en México. A diferencia del Cabotegravir, este fármaco actúa sobre otra etapa del ciclo viral y tiene la ventaja de aplicarse cada seis meses, lo que podría representar una revolución en la prevención del VIH.
“Su costo será considerablemente más alto, motivo por el cual ya existen esfuerzos internacionales para facilitar la producción de versiones genéricas en países de ingresos medios y bajos”, concluye López Iñiguez.
Hoy en día, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la profilaxis preexposición oral, el anillo vaginal de dapivirina y el Cabotegravir inyectable de acción prolongada como opciones para la PrEP del VIH. La formulación discreta y de acción prolongada de Lenacapavir ayudaría a superar barreras clave como la carga de tomar pastillas a diario, las visitas frecuentes a la clínica y el estigma asociado a la prevención del Virus de la Inmunodeficiencia Humana.
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y entérate todos los días de la desinformación que circula en redes, en el discurso político y en la vida cotidiana.
2026-05-20 09:42:41
2026-05-20 09:28:41
2026-05-20 09:14:42
2026-05-20 09:07:42
2026-05-20 09:07:42
2026-05-20 09:07:41
2026-05-20 08:50:42
2026-05-20 08:49:41
2026-05-20 08:23:42
2026-05-20 08:17:41
Powered by TURADIOINFO.COM